¿Cómo protegernos del Sol sin dañar el medio ambiente?

Con el Día Mundial del Sol empieza el verano y las temperaturas que nos acompañan invitan a lanzarse a costas y piscinas a disfrutar del sol y un chapuzón. Pero, cuidado con tu crema solar, puede ser un protector para ti y un terrible enemigo para el medio ambiente.

Las cremas protectoras solares incorporan sustancias dañinas para el medio ambiente. Así lo indican estudios como los elaborados por Silvia Díaz Cruz, una de las principales expertas mundiales en contaminación de los filtros solares. 

Silvia Díaz sigue desde hace años el rastro de los filtros solares, cuyo uso se ha generalizado tanto que se hallan en casi todas partes: en las aguas de río y subterráneas, en el mar, en peces, en medusas, en huevos de aves, en delfines... Los ha encontrado en muchos lugares, y “en niveles importantes” (desde las Cataratas del Iguazú hasta en la Antártida).

Entre 6.000 y 14.000 toneladas de filtros solares llegan cada año a los mares

La contaminación es directa (al bañarnos en el mar...) o indirecta, a través de las aguas residuales domésticas (al lavarnos, hacer la colada...) que descargan en ríos y océanos, sin que las depuradoras puedan eliminarlos. Entre 6.000 y 14.000 toneladas de filtros solares llegan cada año a los mares.

Entre los efectos dañinos de los filtros solares en el medio ambiente encontramos la aceleración del blanqueamiento de los corales a temperaturas mucho más bajas. A ello se une su poder como disruptores endocrinos: sustancias químicas que imitan a las hormonas naturales del organismo y que son capaces de interferir el equilibrio hormonal y provocar infertilidad y malformaciones, lo que puede conducir a la pérdida de biodiversidad.

Y todo esto llevó a Hawaii a convertirse en el primer país que, en 2018, prohibió toda una serie de filtros solares químicos, un ejemplo que debería cundir en todo el mundo.

Mientras que no llega esa ley, cuando vayas a comprar tu protector solar para este verano (o cualquier cosmético), repasa la lista que Haereticus Environmental Lab publica sobre los productos más nocivos para el medio ambiente y que debemos evitar a toda costa:

  • Cualquier forma de esfera microplástica
  • Cualquier nanopartícula como óxido de zinc o dióxido de titanio
  • Oxibenzona
  • Octinoxato
  • 4-metilbenciliden alcanfor
  • Octocrileno
  • Ácido para-aminobenzoico (PABA)
  • Metil parabeno
  • Etil parabeno
  • Parabeno de propilo
  • Parabeno butilo
  • Parabeno de bencilo
  • Triclosan

El óxido de zinc no nanoparticulado ofrece una protección solar de amplio espectro más eficaz contra los rayos UVA / UVB. La palabra clave aquí es nanoparticulado. Las partículas de zinc o dióxido de titanio de tamaño nano son microscópicas, pueden ser consumidas o absorbidas por la vida marina y perjudiciales para los procesos de crecimiento del arrecife.

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