El coronavirus COVID-19 #MeQuedoEnCasa: ¿cómo es el aire que respiras?

Apenas llevamos una semana en casa por el coronavirus COVID-19 y esta pandemia mundial nos está dejando ver muchas cosas y haciendo que prestemos atención a otras hasta ahora un poco descuidadas, como, por ejemplo, la calidad del aire que estamos respirando en casa.

El coronavirus nos hace permanecer en casa y respirar hora tras hora el mismo aire.
El coronavirus nos hace permanecer en casa y respirar hora tras hora el mismo aire.

Hasta el momento siempre que hablábamos de contaminación y calidad del aire nos hemos referido a espacios abiertos, sobre todo a la contaminación en las ciudades, sin prestar en muchos casos mayor atención al aire que respiramos en nuestros edificios. El Estado de Alerta y el confinamiento en nuestras casas vienen a poner de manifiesto su importancia. ¿Qué tal está “tu” aire?

Siempre es importante que nuestros edificios nos garanticen los niveles óptimos de calidad de ambiente interior, en cuanto a temperatura, humedad y concentraciones de CO2 y otros patógenos y contaminantes; aunque ahora más que nunca, ya que debemos permanecer un tiempo en nuestros hogares.

A nivel europeo, alrededor del 15% de las viviendas tienen problemas de humedades, el 10% de hongos y el 22% padecen problemas de ruido, patologías edificatorias que pueden provocar en sus ocupantes enfermedades como: hipertensión, problemas respiratorios o enfermedades cardiovasculares por temperaturas frías en invierno o niveles de humedad inadecuados y falta de calidad del aire interior; tasa de mortalidad adicional, enfermedades circulatorias y respiratorias ocasionadas por altas temperaturas en verano; irritación, alergias, infecciones y asma por humedades y hongos; y deterioro cognitivo o alteración del sueño por el ruido.

Tomemos nota de que en estos momentos es importante mantener una ventilación adecuada en nuestra casa, algo que, además, se ve favorecido por la práctica ausencia de contaminación exterior aunque vivamos en una gran ciudad.

Abrir las ventanas durante 10 minutos nos ayudará a mantener nuestra casa con un ambiente saludable, repitiendo esta operación dos o tres veces al día.

Y es buen momento para sopesar la importancia contar con hogares que, de la manera más eficiente posible, garanticen esta calidad de ambiente interior para ayudarnos a cuidar de nuestra salud.

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Una plataforma que vela por la calidad del aire de tu casa

En 2008 nació la Plataforma de Edificación Passivhaus (PEP), asociación sin ánimo de lucro que promueve la construcción de edificios altamente eficientes. Esta Plataforma supuso en España un salto cualitativo hacia los edificios de consumo de energía casi nulo dos años antes de que la Directiva Europea marcara 2020 como objetivo para la consecución de estos edificios de muy alta eficiencia energética. En la actualidad la asociación cuenta con más de 700 socios repartidos por toda la geografía española.

Así, las viviendas Passivhaus, además de contar con un aislamiento adecuado, filtran todo el aire que se introduce para la renovación higiénica, garantizando de esta manera unas condiciones óptimas de confort en el interior.

Son viviendas en las que se utilizan altos niveles de aislamiento térmico; cuidan su diseño y ejecución eliminando los puentes térmicos, dando continuidad al aislamiento a lo largo de todo el edificio; incluyen puertas y ventanas de altas prestaciones térmicas (triple acristalamiento, bajas transmitancias y correcta instalación); garantizan la hermeticidad a la entrada de aire no deseado; y recurren a una ventilación mecánica con recuperación de calor de alto rendimiento. Estos son los cinco principios básicos del estándar Passivhaus, el más exigente del mundo en la construcción de Edificios de Consumo Casi Nulo. Además, el Passivhaus Institut recomienda que los materiales del interior del edificio sean de bajas emisiones de COV’s (compuestos orgánicos volátiles contaminantes).

Gracias a este tipo de construcciones se puede ahorrar hasta un 90% en el consumo energético de climatización dando lugar a una factura de 1€ al año por metro cuadrado, es decir, para una vivienda media de 100 m2 la factura es de 100 € al año, sin duda un ahorro considerable.

En cuanto a la temperatura, las viviendas Passivhaus permiten mantenerse entre los 20⁰C y 25⁰C todo el año gracias al sistema de ventilación mecánica con recuperación de calor, que cruza el aire que entra del exterior con el aire interior que tenemos en temperatura de confort, sin mezclarlos, produciéndose una transferencia de energía por la que se intercambia el calor de un aire al otro. De esta forma, el aire de impulsión entra ya atemperado al edificio y se necesita menor aporte de energía para alcanzar la temperatura de confort.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera una calidad de aire óptima cuando las concentraciones de CO2 son inferiores a 800 – 1.000 ppm (partes por millón). Con Passivhaus, gracias al sistema de ventilación que extrae el aire viciado del interior e introduce aire exterior previamente filtrado, obtenemos un flujo de aire continuo con concentraciones de CO2 inferior a los 1.000 ppm todos los días del año.