El coronavirus COVID-19 no será el último, ¿qué nos enseña sobre sostenibilidad y prevención?

Alanna Shaikh, experta en salud mundial, habla sobre el coronavirus COVID-19, su relación con la sostenibilidad y los ODS, y lo que esta pandemia puede enseñarnos para afrontar lo que está por venir.

Nuestra interacción con la naturaleza tiene mucho que ver con pandemias como la del coronavirus COVID19.
Nuestra interacción con la naturaleza tiene mucho que ver con pandemias como la del coronavirus COVID19.

Recientemente, Alanna Shaikh dio una conferencia en TEDx que merece toda nuestra atención, sobre la que te ofrecemos el video que la ONG tiene publicado en su canal Youtube y transcribimos las principales ideas planteadas.

Alanna Shaikh ha estado trabajando en salud global durante más de 20 años, especializándose en estudiar qué sucede cuando los sistemas de salud experimentan graves conmociones. También ha trabajado en periodismo de salud global y ha escrito sobre salud global y bioseguridad para periódicos y webs. Hace unos años publicó un libro sobre los principales temas de salud mundial, amenazas a las que nos enfrentamos como planeta y epidemiología, que van desde evaluar los centros de tratamiento del ébola hasta observar la transmisión de tuberculosis en centros de salud y gripe aviar. Especialista en salud internacional, como ella misma afirma “No soy médico, no soy enfermera, mi especialidad no es la atención al paciente o el cuidado de personas. Mi especialidad es mirar poblaciones y sistemas de salud, observar lo que sucede cuando las enfermedades se mueven a gran nivel”.

Conferencia de Alanna Shaikh en TEDx sobre el coronavirus COVID19.

Los coronavirus son un conjunto específico de virus que tienen algunas características únicas, como que usan ARN en lugar de ADN como material genético y que están cubiertos de picos (la corona del virus), usándolos para invadir las células.

Causa una variedad de síntomas respiratorios que van desde una tos seca y fiebre hasta una neumonía viral fatal. Ese rango de síntomas es una de las razones por las que en realidad ha sido tan difícil rastrear el brote.

Los virus corona son zoonóticos, lo que significa que se transmiten de los animales a las personas. Algunos coronavirus, como el COVID-19, también se transmiten de persona a persona.

Jugando con la naturaleza

Este no es el último brote importante que veremos. Habrá más brotes y epidemias. Es un hecho y es el resultado de la forma en la que nosotros, como seres humanos, estamos interactuando con nuestro planeta.

Además, afecta el cambio climático y la forma en que este hace que el mundo sea cada vez más hospitalario para virus y bacterias.

Pero también se trata de la forma en que estamos empujando a los últimos espacios salvajes en nuestro planeta cuando quemamos y aramos la selva amazónica para que podamos tener tierras para ganadería, cuando el último arbusto africano se convierte en granjas, cuando los animales salvajes en China son cazados hasta la extinción…

Los seres humanos entran en contacto con poblaciones de vida silvestre con las que nunca lo habían estado antes, las cuales tienen nuevos tipos de enfermedades, bacterias, virus y cosas para las que no estamos preparados. Los murciélagos, en particular, tienen una habilidad especial para albergar enfermedades que pueden infectar a las personas, pero no son los únicos animales que lo hacen.

Siempre y cuando se siga haciendo que nuestros lugares remotos sean menos remotos, los brotes van a seguir apareciendo

No podemos detener los brotes con cuarentena o restricciones de viaje. Es el primer impulso que tenemos, impedir a la gente moverse, pero la verdad es que es muy difícil obtener una buena cuarentena.

El COVID-19, en este momento, parece que podría tener un periodo de infección y no mostrar síntomas durante 24 días. Entonces, las personas están moviéndose con este virus sin mostrar signos, por lo que no van a ser puestos en cuarentena ya que nadie sabe que la necesitan.

La verdadera forma de hacer que a largo plazo los brotes sean menos graves es construir un sistema de salud global para apoyar las funciones básicas de salud en todos los países del mundo para que todos los países, incluso los pobres, puedan identificar y tratar rápidamente nuevas enfermedades infecciosas a medida que emergen.

China ha recibido muchas críticas por sus respuestas al COVID-19, pero qué pasaría si hubiera surgido en Chad, que tiene tres médicos y medio para cada cien mil personas y, si hubiera surgido en la República Democrática del Congo, que acaba de liberar a su último paciente de Ébola del tratamiento.

Países como Sierra Leona no tienen los recursos para responder a una enfermedad infecciosa, para tratar a personas e informar lo suficientemente rápido como para ayudar al resto del mundo.

Lideré una evaluación de los centros de tratamiento del Ébola en Sierra Leona y, la verdad es que los médicos locales de allí identifican la crisis del Ébola muy rápidamente, pero es un virus hemorrágico contagioso peligroso. Habiéndolo identificado no tenían los recursos para responder, no tenían suficientes médicos, camas de hospital o suficiente información sobre cómo tratar el Ébola o cómo implementar el control de infecciones. Once médicos murieron en Sierra Leona.

Prepararnos para lo que viene

Si realmente queremos frenar estos brotes y minimizar su impacto necesitamos asegurarnos de que todos los países del mundo tengan capacidad para identificar nuevas enfermedades, tratarlas e informar sobre ellas.

De las cifras que hay alrededor del Covit-19 una es que alrededor del 20% de las personas infectadas van a necesitar hospitalización, y el sistema médico de EEUU apenas puede hacer frente a eso.

También se están revelando algunas debilidades reales en nuestras cadenas mundiales de suministro de salud, excelentes cuando las cosas van bien, pero no en tiempos de crisis. No tenemos reserva si un hospital se queda sin mascarillas o equipo de protección.

Si hubiéramos estado preparados, China hubiera identificado el brote inmediatamente y hubiera podido reaccionar para cuidar a las personas infectadas sin tener que construir nuevos edificios; hubieran podido compartir información honesta y veraz con las autoridades sanitarias mundiales para que otros países estuvieran preparados.

Hay opciones que podemos usar como respuesta a estos brotes:

  • Mejorar la atención sanitaria invirtiendo en salud a nivel mundial, infraestructura y vigilancia de enfermedades.
  • Construir sistemas de salud en todo el mundo fortaleciendo el sistema de suministros para poder atender las emergencias
  • Mejorar la educación para ser capaces de hablar sobre brotes de enfermedades y las matemáticas del riesgo sin entrar en pánico

Coronavirus COVID-19 y los ODS

Basta con empezar a leer los Objetivos de Desarrollo Sostenible marcados por la ONU para darse cuenta de lo importantes que son y lo mucho que tenemos que ocuparnos en conseguirlos, empezando por los primeros.

Aunque sea egoístamente, porque en ello nos va la salud y, desgraciadamente, la vida, debemos luchar globalmente, y la globalización no puede ser simplemente económica.

  1. Poner fin a la pobreza en todas sus formas en todo el mundo.
  2. Poner fin al hambre, lograr la seguridad alimentaria y la mejora de la nutrición y promover la agricultura sostenible.
  3. Garantizar una vida sana y promover el bienestar para todos en todas las edades.
  4. Garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos.
  5. Lograr la igualdad entre los géneros y el empoderamiento de todas las mujeres y niñas
  6. Garantizar la disponibilidad de agua y su ordenación sostenible y el saneamiento para todos.
  7. Garantizar el acceso a una energía asequible, segura, sostenible y moderna para todos.
  8. Promover el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible, el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todos.
  9. Construir infraestructura resiliente, promover la industrialización inclusiva y sostenible y fomentar la innovación.
  10. Reducir la desigualdad en y entre los países.
  11. Lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles.
  12. Garantizar modalidades de consumo y producción sostenibles.
  13. Adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos (tomando nota de los acuerdos celebrados en el foro de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático).
  14. Conservar y utilizar en forma sostenible los océanos, los mares y los recursos marinos para el desarrollo sostenible.
  15. Proteger, restablecer y promover el uso sostenible de los ecosistemas terrestres, efectuar una ordenación sostenible de los bosques, luchar contra la desertificación, detener y revertir la degradación de las tierras y poner freno a la pérdida de la diversidad biológica.
  16. Promover sociedades pacíficas e inclusivas para el desarrollo sostenible, facilitar el acceso a la justicia para todos y crear instituciones eficaces, responsables e inclusivas a todos los niveles.
  17. Fortalecer los medios de ejecución y revitalizar la alianza mundial para el desarrollo sostenible.

 

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