Día de las aves migratorias: conocer sus amenazas para protegerlas

Las aves migratorias no conocen fronteras y conocer sus rutas y las amenazas que sufren en sus largos viajes es fundamental para su conservación. La destrucción de sus hábitats, los tendidos eléctricos, el veneno o la caza ilegal se suman al cambio climático en su lista de amenazas.

Aves migratorias como las golondrinas recorren miles de kilómetros para anidar en nuestro país. Foto: iStock
Aves migratorias como las golondrinas recorren miles de kilómetros para anidar en nuestro país. Foto: iStock

Mientras estamos en plena alerta mundial por la COVID-19, con gran parte del mundo con movilidad reducida, las aves migratorias se encuentran en plena migración prenupcial regresando a sus nidos y zonas de cría.

WWF pone este año el énfasis en las principales amenazas que se ciernen sobre las aves migratorias y que son principalmente la pérdida de hábitat, el veneno, la caza ilegal, los tendidos eléctricos y parques eólicos, además del cambio climático.

Destrucción hábitat

En las últimas décadas se ha registrado un declive generalizado en numerosas especies de aves migratorias. Esta situación se atribuye al impacto provocado por las actividades humanas, como la pérdida de hábitat, que está afectando a especies como la cerceta pardilla, al verse mermados en un 60% los humedales durante el siglo XX, y al alcaudón chico, una pequeña ave que también ha sido testigo de la destrucción de su hábitat por la intensificación agraria. En ambos casos, la consecuencia ha sido la declaración por parte del MITECO de las especies en “situación crítica” al estar en serio riesgo de desaparición.

Veneno

En cuanto al veneno, el alimoche es una de las especies que se enfrenta a este peligro en cada viaje migratorio que le lleva a recorrer más de 3.000 km. Gracias a los esfuerzos de conservación y a la intensa lucha contra el veneno por parte de WWF y otras organizaciones y administraciones, la especie parece haber frenado la fuerte caída poblacional que sufrió entre 1990 y 2000 y está catalogada como “vulnerable”. Sin embargo, en otros países existe una fuerte regresión de sus poblaciones, lo que ha llevado a su catalogación por la UICN como especie “en peligro” en la Lista Roja Mundial (2015).

Las aves migratorias ya están aquí

Golondrinas y aviones pasan el invierno en el Sahel africano a 2.500 km de sus nidos, mientras que el vencejo común inverna más lejos, a más de 9.000 km, en las selvas y sabanas de Tanzania y Kenia. Todos ellos son capaces, gracias a su excelente sistema de navegación, de regresar a criar a un mismo lugar año tras año.

La cigüeña blanca era otra de las conocidas migradoras que regresaba del Sahel todas las primaveras. No obstante, los cambios que produce el ser humano en el mundo han hecho que haya cambiado su estrategia migratoria en las últimas décadas, y ahora el 80% de los adultos reproductores inverna en España.

Para los amantes de las rapaces el cernícalo primilla y el autillo europeo son algunas de las especies migradoras que podemos disfrutar en las ciudades. El cernícalo primilla es una pequeña rapaz colonial de la que podemos ver incluso en grandes núcleos urbanos, como en las catedrales de Sevilla y Jaén, o en la Iglesia de San Esteban en Segovia. Los autillos, como rapaces nocturnas que son, son más difíciles de ver, pero muy fáciles de escuchar cerca de parques y jardines, sobre todo al atardecer cuando su reclamo sonoro y repetitivo, puede recordar a más de uno a la alarma de un coche en plena zona urbana. El alimoche es pequeño buitre de color blanco que tiene un papel esencial en el ecosistema como sanitario del campo ya que se alimenta de pequeñas carroñas. Realiza un viaje migratorio de más de 3.000 km.

La cerceta pardilla era abundante en nuestros humedales hasta la mitad del siglo XX, pero hoy es la anátida más amenazada en Europa. Se trata de una especie parcialmente migratoria, ya que parte de la población ibérica se desplaza en invierno a los humedales del Magreb (Marruecos).

Los alcaudones chicos ibéricos realizan una de las migraciones más asombrosas de nuestra fauna. Pasan el invierno en el sur de África pero, en vez de volver atravesar el Estrecho, cruzan el Mediterráneo por Oriente Próximo en un viaje de más de 10.000 kilómetros. 

Especies migratorias menos conocidas, pero también cercanas en ciudades y pueblos, son el vencejo real, el vencejo pálido y el zorzal común (esta última se ve sobre todo en parques y jardines).

Aves migratorias
El alimoche realiza un viaje de más de 3.000 km. Foto: iStock

Las ONGs luchan por las aves migratorias

Desde SEO/BirdLife nos recuerdan la importancia de proteger a estas viajeras en el Día Mundial de las Aves Migratorias, pues ahora más que nunca son importantes bioindicadores de la calidad del planeta.

El Día Mundial de las Aves Migratorias (WMBD)  coincide, además, con la celebración del Global Big Day donde miles de aficionados a las aves registrarán en eBird sus observaciones de aves en todo el mundo.

Este año, el lema es “Las aves conectan nuestro mundo”, para destacar la importancia de conservar y restaurar la conectividad ecológica y la integridad de los ecosistemas que apoyan los ciclos naturales y que son esenciales para la supervivencia y el bienestar de las aves migratorias. El lema también subraya el hecho de que las aves migratorias forman parte de nuestro patrimonio natural compartido, y que dependen de nosotros para su futura conservación más allá de las fronteras administrativas.

El programa Migra de SEO/BirdLife
Desde 2011 SEO/BirdLife tiene como objetivo prioritario el estudio de la migración de las aves, que desarrolla a través del programa Migra con la colaboración de Fundación Iberdrola España.

Gracias al avance de las nuevas tecnologías de seguimiento remoto de aves, se están empleando aparatos por un lado cada vez más ligeros y, por otro, con más capacidad. Así está siendo posible marcar, por ejemplo, vencejos comunes con dispositivos que tienen GPS, y rapaces de pequeño y mediano tamaño con aparatos que toman coordenadas incluso cada 5 minutos. Las aves marcadas nos permiten saber dónde se encuentran a lo largo de todo el año, y conocer con todo detalle sus movimientos y migraciones, las áreas de campeo, de invernada, las zonas donde descansan en migración y los hábitats que emplea cada especie.

Los resultados obtenidos se van mostrando poco a poco en diversas publicaciones, tanto científicas como divulgativas, para ponerlos en conocimiento de ornitólogos, administraciones y público en general. Desde el inicio del programa se han publicado 13 artículos científicos en diversas revistas internacionales y cinco monografías específicas con los resultados del programa. Todo ello contribuye a un conocimiento cada vez mejor de la ecología espacial y movimientos de las especies que se están marcando, que repercutirá en una mejor conservación de las aves.

Actualmente el programa Migra cuenta con 1.110 aves marcadas de 33 especies distintas, de las que han proporcionado información de utilidad 651 aves de 32 especies. Este programa cuenta con más de 300 colaboradores y 50 entidades colaboradoras en España y en el extranjero.

WWF hace hincapié en que la mejora de los hábitats terrestres y acuáticos se consigue, en parte, por el trabajo desarrollado sobre el terreno. En este sentido, destaca el proyecto “Misión Posible: Desafío Guadalquivir” para recuperar, con la colaboración de la Fundación Coca-Cola, una de las marismas emblemáticas de este río en Trebujena (Cádiz), donde ya hay varios ejemplares de cerceta pardilla que crían en el humedal. También hay que destacar las actividades lideradas en Cataluña por la ONG Trenca  para fomentar un modelo de agricultura sostenible y beneficioso para la biodiversidad en las últimas áreas de cría del alcaudón chico en España.

Según Gema Rodríguez, responsable del programa de especies de WWF España: “La conservación de las aves migratorias representa un reto complejo debido a las peculiaridades de su vida itinerante. Además de atajar las principales amenazas, se necesitan acuerdos internacionales que sustenten la protección de este grupo”. Y añade: “El desarrollo de energías renovables en España está siendo y será un gran reto para la conservación de las aves migratorias, por lo que es imprescindible que se establezca una zonificación estratégica con espacios de exclusión en las áreas de afección a estas y otras especies de aves amenazadas”.
 

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