¿Se está saboteando el fin de los plásticos de un solo uso?

Una investigación demuestra cómo los grandes supermercados y las grandes marcas de bebida y alimentación impiden cualquier legislación o iniciativa real que pretenda acabar con los envases de un solo uso.

Planeta 2030

Ecologistas en Acción, junto a la Alianza Residuo Cero, se une al lanzamiento de una investigación realizada por la fundación Changing Markets en 15 países de cinco continentes. El estudio demuestra cómo los grandes supermercados y las grandes marcas de bebida y alimentación impiden cualquier legislación o iniciativa real que pretenda acabar con los envases de un solo uso.

El capítulo dedicado a España desvela el reiterado intento de una parte de la industria para evitar el uso de los envases retornables, una herramienta exitosa y popular que consigue reutilizar y/o reciclar más del 90 % de latas y botellas.

La contaminación que generan los plásticos de un solo uso y que afecta gravemente a nuestros cuerpos y a nuestro entorno tiene solución. Sin embargo, es la industria productora, envasadora y distribuidora de estos envases la que mediante tácticas opacas perpetúa esta amenaza, tanto a nivel internacional como aquí en España. Esta es la principal conclusión de una investigación internacional realizada en 15 países en cinco continentes por la fundación holandesa Changing Markets, que fue presentada ayer públicamente con el apoyo de la Alianza Residuo Cero1, de la que forma parte Ecologistas en Acción.

Desde los gigantes del petróleo, el gas y la petroquímica hasta los supermercados, desempeñan un papel crucial para prevenir legislaciones

Talking trash. El manual de las empresas sobre las falsas soluciones a la crisis del plástico2 analiza cómo desde los gigantes del petróleo, el gas y la petroquímica hasta los supermercados, desempeñan un papel crucial para prevenir legislaciones hacia una reducción de residuos, eludiendo así su responsabilidad directa sobre la contaminación de estos.
El capítulo dedicado a España desvela las prácticas de la entidad Ecoembes para bloquear soluciones demostradas. Un ejemplo: el Sistema de Depósito para Envases de bebidas, para el que la entidad usa cifras no reales de reciclaje y deriva la responsabilidad hacia las personas consumidoras.

Ante esta situación, Carlos Arribas, coordinador del área de Residuos de Ecologistas en Acción, ha declarado: «Uno de los últimos intentos de torpedear la implantación del SDDR en el Estado español es el proyecto Reciclos de Ecoembes, un llamado Sistema de Recompensa (SDR), que premiaría a los que depositen los residuos en el contenedor amarillo o en máquinas que se instalarían en lugares públicos. Es un fraude y una falsa solución más, que no ataja el problema y es un obstáculo en la necesaria e inevitable implantación del sistema de depósito y retorno».

Según el informe, en los 40 países y regiones de todo el mundo donde el Sistema de Depósito está implantado, se consiguen reutilizar y/o reciclar el 90 % de todos los envases de bebidas, evitando así que acaben abandonados, enterrados o incinerados. Sin embargo, en España, uno de los principales países contaminadores de plástico del mundo, la industria del plástico oculta el alcance real de la crisis del reciclaje de plástico y ejerce presión para impedir la introducción de medidas que aborden eficazmente el problema.

«Este informe expone la hipocresía de las grandes compañías, que por un lado dicen estar comprometidas con las soluciones, pero por el otro utilizan trucos sucios para seguir usando plástico barato y desechable que contamina el planeta a un ritmo devastador», ha declarado Nusa Urbancic, Directora de Campaña de Changing Markets Foundation. «Las iniciativas y compromisos voluntarios han fracasado. Las personas legisladoras deben mirar más allá de esta cortina de humo y adoptar políticas eficientes a nivel mundial como los Sistemas de Depósito», ha añadido.

El informe detalla un extenso listado de actuaciones que productores de plástico, marcas de bebida y alimentación, y grandes supermercados aplican de manera coordinada a escala global. Su objetivo es distraer, diferir y derrotar a las legislaciones que quieren acabar con la ola de contaminación plástica que atraviesa el mundo, apropiándose incluso de la crisis del Covid-19 para esta causa.

La investigación pone al descubierto las estrategias de los diez mayores contaminadores de plásticos del mundo: Coca-Cola, Colgate-Palmolive, Danone, Mars Incorporated, Mondelēz International, Nestlé, PepsiCo, Perfetti Van Melle, Procter & Gamble y Unilever. Estas empresas, que tienen una huella conjunta de plástico de casi 10 millones de toneladas al año, no solo no promueven soluciones que contengan esta crisis, sino que usan promesas vacías y soluciones falsas para distraer a personas consumidoras y gobiernos.

El informe revela que muchas de estas empresas de bienes de consumo han asumido compromisos voluntarios en el pasado. Es el caso de los compromisos de Coca-Cola sobre el contenido reciclado, o los compromisos de PepsiCo y Nestlé de aumentar los niveles de reciclaje. Todos ellos se han roto, reformulado u olvidado, centrando el discurso en soluciones falsas o no demostradas que además comportan otros problemas medio ambientales.

La investigación también revela que, si bien las empresas publican compromisos e iniciativas voluntarias para abordar los desechos plásticos, también son miembros de asociaciones comerciales que presionan para retrasar o debilitar legislación. A modo de ejemplo, entre las iniciativas analizadas, Coca Cola está comprometida de alguna manera con diez iniciativas voluntarias para resolver el problema de los residuos plásticos. Pero al mismo tiempo forma parte de, por lo menos, siete asociaciones comerciales que han ejercido presión en contra de la implantación de Sistemas de Depósito u otra legislación para regular el uso de plástico de un solo uso.

Ante un escenario en el que se espera que la producción de envases plásticos se duplique de nuevo en los próximos 10-15 años, en el informe se proponen tres grandes soluciones:

  1. Impulsar una legislación que obligue a recoger al menos el 90 % de los desechos plásticos por separado, y reconocer que los Sistemas de Depósito obligatorios son la única forma comprobada y eficaz de lograr altos niveles de reutilización y reciclaje de envases de bebidas.
  2. Introducir objetivos de reutilización y otros mecanismos que fomenten el uso infinito de los recursos.
  3. Aplicar objetivos de contenido mínimo de material reciclado, ya que esto crea un mercado para el reciclaje de plásticos eficaz.

Fuente: Ecologistas en Acción

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