Valorización Energética, ¿la alternativa a los vertederos?

En España se contabilizan 116 vertederos, a los que van a parar más de la mitad de los residuos que generamos. ¿Son las plantas de valorización energética la alternativa a las toneladas de basura que no somos capaces de minimizar, reutilizar y reciclar?

La Valorización energética se presenta como opción controlada y sostenible frente a los vertederos.
La Valorización energética se presenta como opción controlada y sostenible frente a los vertederos.

Vaya por delante que para convertirnos en una sociedad sostenible y respetuosa con el medio ambiente, la reducción de residuos, la reutilización y el reciclaje deberían primar sobre otros sistemas, convirtiendo la regla de las tres R en una máxima de actuación.

Ahora bien, la realidad es que España es el país de Unión Europea que vierte mayor cantidad de residuos, hasta 12 millones de toneladas anuales, que van a parar a alguno de los 116 vertederos que se reparten por nuestra geografía.

En España, todavía enviamos un 54% de los residuos a vertederos

De los 22 millones de toneladas de basura con competencia municipal, aproximadamente la mitad va a parar a vertederos 11,7 millones de toneladas de residuos en 2017, último año del que se tienen datos.

Aunque en los últimos años ha aumentado el porcentaje de basura que se recicla (de 29,79% en 2015 a 36,11% en 2017), el porcentaje de basura que se vierte sigue siendo más de la mitad de todos los residuos. Y esta cifra varía de una comunidad a otra. Asturias, Aragón, Canarias y Andalucía son las comunidades con un mayor porcentaje de residuos que acaban en vertederos.

Con tal cantidad de basura enviada a nuestros vertederos, será difícil alcanzar el objetivo marcado por la Unión Europea para 2025, que señala un porcentaje mínimo del 55% para el reciclado de residuos.

Para Rafael Guinea, presidente de la Asociación de Valorización Energética de Residuos Urbanos (Aeversu), esto es además “un desperdicio total de los residuos, que deberían ser aprovechados como recursos” y así de paso evitar riesgos tanto ambientales como de salud, citando el caso de algunas de estas instalaciones que, cincuenta años después de su cierre, “siguen vivos y contaminando”.

Para Guinea, una de las causas principales del mantenimiento de este sistema es que “el vertido en España es extremadamente barato”, por lo cual es preciso “un planteamiento técnico y profesional, no sólo político”, en el que “no prime la decisión económica, sino la ambiental y de normativa”.

¿Qué es la Valorización Energética?

La Valorización Energética (VE) –o conversión de residuos no reciclables en energía renovable– es una práctica normalizada tanto en la sociedad como en la clase política del norte de Europa.

Lejos de los mitos y prejuicios infundados sobre las plantas de Valorización Energética, daneses y suecos, entre otros, conviven con las plantas de valorización energética en el propio centro de las urbes. Estar presente en el núcleo de las ciudades les permite disfrutar de los beneficios principales que ofrece emplear la energía procedente de los residuos.

En las instalaciones de Copenhague, por ejemplo, se puede esquiar sobre la superficie de su planta, la cual además proporciona calor a 150.000 hogares y electricidad baja en carbono para 550.000 personas. En Bruselas también disfrutan de las bondades de la valorización energética, con un centro comercial alimentado por energía renovable y que reduce drásticamente su impacto ambiental al no producir CO2.

Pese a lo numerosos beneficios de la valorización energética frente a los vertederos, en España las administraciones aún rechazan este tipo de técnicas y dan prioridad al vertido, debido en gran parte al rechazo popular y a la errónea vinculación de las plantas de VE con la contaminación del medioambiente y la afección a la salud pública.

“El apoyo que la sección ambiental de la ONU ha otorgado a las plantas de valorización energética es un factor determinante para Aeversu, no obstante en nuestro país, este tema aún no suscita el interés que debería, sobre todo, en los regidores municipales y en la clase política en general”, explica Rafael Guinea.

acciona
Planta de Valorización Energética proyectada por Acciona.

Vertederos, grandes enemigos del medioambiente y la salud pública

La valorización energética es la alternativa a los vertederos convencionales por su mayor sostenibilidad y beneficios sociales. Según un estudio del Ministerio de Medioambiente Alemán, la VE emite 19 veces menos CO2 que los vertederos, por lo que el uso de la primera técnica constaría como infinitamente preferible a la segunda.

Por otro lado, Aeversu no compite con el reciclaje y la reutilización. De hecho, existe una gran correlación entre los países que más reciclan y aquellos que más valorizan energéticamente sus residuos. Gracias al empleo de las dos técnicas, Dinamarca, Suecia, Países Bajos o Suecia han conseguido implantar una cota de “residuo cero” y eliminar de sus sistemas los vertederos convencionales con una cota de vertido de residuos anual menor al 1%.

Aunque más del 47% de los residuos municipales en la UE se reciclan o se compostan, todavía son muchos los países que continúan vertiendo grandes cantidades de residuos municipales. En el caso de España, todavía enviamos un 54% de los residuos a vertederos. 

Esta desigualdad de sistemas, que contribuye al deterioro del planeta y hace que nos quedemos atrás en Europa y que, además, cumplir con  los objetivos establecidos en la Agenda 2030 sea una tarea complicada.

La valorización energética no perjudica a la salud

Las plantas de valorización energética son extremadamente seguras, y no perjudican a la salud de los vecinos, ya que pasan por los controles más exigentes en cuanto a emisiones industriales. Como indica El Paquete de Economía Circular, aprobado por la Comisión Europea, “cuando los residuos no se puedan reutilizar ni reciclar, resulta preferible, recuperar su contenido energético en lugar de eliminarlos en vertedero”.

Además, las innovadoras técnicas que emplean las plantas de VE cuentan con procesos de filtrado muy eficaces con exhaustivos controles medioambientales, mediante los que se garantiza unos niveles de emisión controlados y exigentes. Estos sistemas de control hacen que las plantas de VE sean infinitamente más respetuosas con el medioambiente que los vertederos, y por consiguiente con la salud pública. Prueba de ello son los estudios recientes e independientes publicados por la Agencia de Salud Pública de Barcelona (ASPB) y por Madrid Salud.

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