Desarrollan una tecnología que convierte edificios enteros en zonas de carga inalámbrica

Investigadores de la Universidad de Michigan (Estados Unidos) y la Universidad de Tokio (Japón) han desarrollado un sistema para proporcionar electricidad de manera segura por el aire, convirtiendo edificios enteros en zonas de carga inalámbrica.

Sala de pruebas para la transferencia inalámbrica de energía antes de terminar y amueblar. Foto: Universidad de Tokio.
Sala de pruebas para la transferencia inalámbrica de energía antes de terminar y amueblar. Foto: Universidad de Tokio.

¿Qué pasaría si tu móvil o portátil comenzara a cargarse tan pronto como entrara por la puerta? Un equipo de investigadores ha construido una sala que puede transmitir energía a una variedad de dispositivos electrónicos dentro de ella, cargando todo tipo de electrodomésticos sin enchufes ni baterías.

Este sistema "permite una transferencia de energía inalámbrica segura y de alta potencia en grandes volúmenes", asegura Takuya Sasatani, profesor asistente de proyecto en la Escuela de Graduados de Ingeniería de la Universidad de Tokio y autor principal del nuevo estudio, que se publicó esta semana en Nature Electronics.

Los investigadores de ambas universidades explican que esta tecnología no solo podría alimentar teléfonos, ordenadores, sensores, sino también dispositivos médicos, al tiempo que abre nuevas posibilidades para la robótica móvil

En el estudio, se muestra que la tecnología desarrollada es capaz de ofrecer 50 vatios de potencia utilizando campos magnéticos. Los investigadores de ambas universidades explican que esta tecnología no solo podría alimentar teléfonos, ordenadores, sensores, sino también dispositivos médicos, al tiempo que abre nuevas posibilidades para la robótica móvil tanto en viviendas como en instalaciones industriales.

En la habitación se puede cargar el móvil sin necesidad de enchufarlo.
En la habitación se puede cargar el móvil sin necesidad de enchufarlo. Foto: IStock.

Asimismo, el equipo está trabajando para implementar el sistema en espacios que son más pequeños que el tamaño de una habitación, por ejemplo, una caja de herramientas que carga las herramientas colocadas en su interior.

Esta sala alimentaba de forma inalámbrica lámparas, ventiladores y teléfonos móviles, que podían extraer la corriente de cualquier lugar de la habitación, independientemente de la ubicación de las personas y los muebles

Los investigadores realizaron una demostración de la tecnología en una sala de pruebas de aluminio especialmente diseñada, con unas dimensiones de 3 metros por 3 metros. Esta sala alimentaba de forma inalámbrica lámparas, ventiladores y teléfonos móviles, que podían extraer la corriente de cualquier lugar de la habitación, independientemente de la ubicación de las personas y los muebles.

La sala donde se hizo las pruebas de esta nueva tecnología.
La sala donde se hizo las pruebas de esta nueva tecnología. Foto: Universidad de Tokio.

Energía a través de los campos magnéticos

Este sistema utiliza una superficie conductora en las paredes de la habitación y un polo conductor para generar campos magnéticos. De esta forma, los dispositivos aprovechan éste con bobinas de alambre, que se pueden integrar en los dispositivos electrónicos.

Para que el sistema funcionara, se construyó una estructura resonante que pudiera entregar un campo magnético del tamaño de una habitación, mientras confina los campos eléctricos dañinos, que pueden calentar los tejidos biológicos. Para ello se utilizaron unos dispositivos llamados condensadores agrupados.

El sistema genera dos campos magnéticos 3D separados, para que la señal alcance todos los rincones de la habitación, evitando puntos muertos

Los condensadores agrupados se instalaron en las cavidades de la pared, generando un campo magnético que atrapa los campos.

Además, el sistema genera dos campos magnéticos 3D separados, para que la señal alcance todos los rincones de la habitación, evitando puntos muertos. Uno de los campos viaja en círculo alrededor del poste central de la habitación, mientras que el otro gira en las esquinas, viajando entre las paredes adyacentes.

Los investigadores están trabajando para instalar el sistema en uno de los edificios de la Universidad de Michigan.

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